martes, 3 de septiembre de 2013

Apunta tus gastos



Ya hemos visto el dinero que tenemos en efectivo y hemos separado lo que tenemos que ahorrar. Ahora ha llegado el momento que para mí es más pesado y que más me cuesta seguir: apuntar los gastos e ingresos diarios.

Esto tiene una doble finalidad, por un lado saber en que gastamos nuestro dinero y por otro saber que saldo nos va quedando diariamente.

Este apunte en principio lo vamos a hacer muy sencillo (ya lo complicaremos más adelante), primero comprobamos nuestro saldo, es decir todo el dinero que podemos gastar este mes después de cobrar y de haber separado con antelación el dinero que tenemos que ahorrar, por ejemplo nos quedan 700 €.

Después a esa cantidad tendremos que ir quitándole todos y cada uno de los gastos diarios por muy pequeños que sean, no vale cuenta del supermercado 200 €, hay que escribir pan 0,48€, 12 cruasanes 2,20€, suavizante para ropa 3,50 €, etc.

También apuntaremos si tenemos algún ingreso, si destinamos algo más al ahorro, facturas, gasolina, etc.…

Al final la cuenta nos quedaría algo así:


3/septiembre/13
Saldo                   700 €
Pan                      -0,48 €
12 cruasanes     -2,20 €
Total                     697,32 €


Esta es una manera muy efectiva de ver como nuestro dinero merma muy rápidamente, y de ver si alguno de nuestros gastos es superfluo.

No importa si has pagado con dinero en efectivo o con tarjeta, lo tienes que apuntar igual, y tienes que hacerte a la idea de que solo te queda el efectivo que ves al final del día, te lo hayan pasado ya a tu cuenta o no. Es una forma de no tirar de crédito.

Cuando tengas un ingreso, separas lo que es para ahorro y lo descuentas.

Para mí es uno de los pasos más costosos porque es un trabajo diario, no te lo puedes saltar ni un solo día a no ser que no haya habido ningún movimiento en tu cartera.

Para que te resulte más sencillo lo mejor es llevar una pequeña libreta contigo para los gastos minúsculos y pedir tickets en todos lados, por la tarde o la noche te sientas y traspasas todos los datos a una libreta, una hoja de cálculo o lo que te venga mejor.

Yo de momento prefiero una libreta y bolígrafo, porque me gusta poner anotaciones, como “este gasto me lo podría haber evitado”, etc.…Pero esto es algo muy personal.

Por cierto también tienes que apuntar aquellos recibos que te llegan directamente al banco, no hagas trampas.

jueves, 29 de agosto de 2013

Septiembre



Dentro de unos días empezara septiembre y con él varios retos que tengo pendientes.

Para empezar el día 1 nos pondremos en marcha con “30 días para limpiar y ordenar la casa”, aunque parezca sencillo, para mí no lo es tanto, ya que por un lado mi casa es más bien grande y en algunos sitios el desorden es enorme. Y por otro lado tengo que trabajar, cuidar de mi hijo, atender diversas obligaciones y cumplir otros retos.

El día 2 empezamos con el segundo reto “dieta y ejercicio”, este estaba pendiente desde agosto, pero mi casa se lleno de gente y me ha sido imposible empezar antes. Pero ya tengo programada la primera semana, el lunes lo veremos.

También el día 1 seguimos con el “reto financiero”, por un lado prepararme el examen para ascender en mi trabajo, controlar economía y educación financiera, y desde luego cumplir mis metas de ahorro.

Además el día 1 empezaremos a establecer rutinas de cuidados de la salud y cuidados estéticos.

La verdad que hay unos cuantos puntos más que quiero realizar, pero de momento estos son los que ya tienen fecha.

El 1 de septiembre, nos veremos de nuevo.

lunes, 19 de agosto de 2013

Agenda económica

Ya sabemos lo que queremos ahorrar y donde nos encontramos actualmente, así que ha llegado el momento de abrir una agenda donde pondremos todas las acciones económicas que tengamos que realizar.

En la mía, mis primeras anotaciones son los días 1 de cada mes para hacer la transferencia de dinero que tengo que ahorrar con la cantidad que toca ese mes. También el 1 de cada mes comprobar cómo van mis cuentas.

Por otro lado, voy apuntando que días voy a revisar los movimientos de mis cuentas bancarias, cuando espero determinados recibos, servicios que voy a dar de baja o de alta, que dinero tengo que sacar de mi cuenta y cuando, el tiempo diario que tengo que dedicar a formarme, la información, blogs o libros que tengo que leer, etc.

Además, ahora estoy preparando unos exámenes para ascender en mi trabajo, con lo cual también voy apuntando los pasos a seguir en mis estudios.

Lo importante es poner unas fechas y el tiempo de realización que necesitamos, de esta forma, aparte de que se nos ocurrirán más medidas para mejorar nuestra economía, también nos servirá para cumplir nuestros compromisos económicos.

A mí personalmente me funciona muy bien este tipo de agenda, ya que de esta forma soy capaz de controlar todos mis movimientos bancarios, llevar a la práctica múltiples ideas y todo esto con muchísimo menos esfuerzo por mi parte y con una mente mucho más despejada.

viernes, 9 de agosto de 2013

Veintisiete

Veintisiete acciones diarias que vamos a realizar para ordenar o mantener ordenada nuestra casa.
Este método ya lo he utilizado en alguna ocasión y me ha venido muy bien, anteriormente solo lo he seguido durante algunos días y la diferencia se ha notado, esta vez pienso mantenerlo durante un año.
Este método lo leí hace tiempo en un libro (no recuerdo como se llamaba), y es muy sencillo, consiste en ordenar todos los días 27 objetos.
Por ejemplo hacer la cama (1), recoger la fregaza (2), ordenar la mesa (3), doblar la ropa interior (4), doblar las sabanas (5), tirar la basura (6), poner lavadora (7), meter juguetes en la caja (8), guardar libro (9)………Y seguimos así hasta haber completado 27 pequeñas acciones.
Una vez terminadas estas acciones, paramos hasta el día siguiente que haremos otras 27 acciones más, y así un día tras otro. Y poco a poco sin darte cuenta el aspecto de tu casa habrá mejorado notablemente.
Lo bueno del número 27 es que no son demasiadas acciones como para cansarte, ni demasiado pocas como para que no se noten.
Lo que a mí mejor me ha funcionado hasta ahora es hacerlo por la mañana en cuanto me he levantado, o nada más llegar del trabajo, de esta forma tengo el resto del día libre para hacer otras cosas, y no tengo el remordimiento de no haber dedicado un poco de tiempo a la casa.
Lo bueno de estas acciones es que te puedes dedicar a una sola estancia de la casa o repartirlas por toda la casa, el despacho, etc…
Me voy a realizar mis 27 acciones.


jueves, 8 de agosto de 2013

¿Cuanto quieres ahorrar?


Lo primero es saber para qué quieres ahorrar, puede ser la compra de un coche, un viaje, la jubilación, etc.

En segundo lugar para cuando, cinco  meses, un año, diez años….

Una vez sabemos estos dos datos, solo nos queda hacer cuentas: dividir el dinero que necesitamos por el tiempo de que disponemos, esto nos dará aproximadamente el dinero que debemos ahorrar mensualmente.

El truco (no hay truco) ser realista, cuando yo quería comprarme mi coche sin pedir un préstamo esta fue la fórmula que utilice:

Había un coche que me gustaba muchísimo y sigue gustándome (valía 6000 € más que el que me compre), pero para mi vida diaria no necesitaba tener ese coche, uno más modesto me servía, así que baje mis expectativas sin renunciar a todo aquello que sí necesitaba que tuviera mi coche, lo cual bajo considerablemente el dinero que necesitaba ahorrar.

En segundo lugar calcule el tiempo que podría durar con el que tenía, que oscilaba entre 1 o 2 años, e hice mis cálculos, debía ahorrar aproximadamente unos 600 € mensuales, para un sueldo de 1300 € era mucho y tuve que apretarme bastante el cinturón, pero en año y medio conseguí comprarme el coche que me hacía falta y sin pagar un euro más de lo que valía, ni recurrir a ningún préstamo.

Como conseguí ahorrar tanto, sencillo, en cuanto cobraba mi nomina separaba el dinero para ahorro y lo metía en otra cuenta de la cual olvidaba su existencia.

Si solo tienes 3 € en el bolsillo solo gastas 3 €.

Ahora mis objetivos son a más largo plazo y por un importe mucho mayor, con lo cual voy a calcular cuánto necesito y puedo ahorrar anualmente y mes a mes, y en cuanto llegue a mis manos lo separo.

martes, 6 de agosto de 2013

Comprueba tu dinero


Ha llegado el momento de echar un vistazo a mi dinero, porque últimamente me he descontrolado un poco.

Llevo trabajando desde que tenía 14 años, he tenido épocas de ganar mucho dinero y de gastarlo igualmente, épocas de que no me llegaba ni para comer, y épocas un poco más desahogadas, hipotecas, prestamos, etc…Lo que no he tenido nunca es una buena cultura financiera.

Siempre había pensado que el dinero estaba para gastarlo y disfrutarlo, pero nunca he sabido lo que era ahorrar, por ello en más de una ocasión he tenido que hacer malabarismos y por eso hoy en día todavía a veces pierdo el norte.

Hace relativamente pocos años compre un libro titulado “Las mujeres inteligentes acaban ricas” de David Bach, y por primera vez oí hablar del fondo de emergencias, del ahorro para la jubilación, etc…Todos términos muy básicos pero que en mi nula cultura económica no existían, si los hubiera conocido hoy seguramente habría alcanzado la libertad financiera, o estaría a punto.

Hace cuatro años me encontré con la necesidad de cambiar de coche, primero porque el mío ya suponía un peligro para la seguridad y porque donde vivo no podía depender de los servicios públicos (ya que son casi inexistentes). La realidad es que no estaba dispuesta a regalar más dinero a los bancos, así que el coche tenía que comprármelo al contado, utilice alguna de las cosas que había leído y dos años después me compre el coche que necesitaba.

Desde entonces he conseguido ahorrar algo para mi fondo de emergencias y no tengo ninguna deuda. Pero soy consciente de que si tuviera un problema gordo me costaría mucho afrontarlo y que mi vida tendría que cambiar drásticamente. Por eso otro de los cambios que quiero en estos cinco años es una seguridad financiera.

Para empezar lo primero que hecho es comprobar el dinero real que tengo y donde lo tengo (ese dinero que podemos hacer efectivo en un par de días como mucho), desde el monedero hasta el banco, para mi disgusto me he dado cuenta que efectivamente estos últimos meses no me he controlado nada, con lo cual la cosa no va también como debería.

He hecho una lista con mis positivos: monedero, cuenta ahorro, cuenta corriente, etc., y con mis negativos: tarjeta, etc.

Esta lista la comprobaremos todos los días uno de cada mes, para comprobar su fluctuación que siempre tiene que ser muy positiva para mí.

Ahora por el segundo paso.

Olvidate del chocolate


Que puedo escribir sobre el chocolate que no se haya escrito ya, eso es algo casi imposible debido a que este alimento provoca todo tipo de pasiones.
Yo me considero una adicta al chocolate, aunque dicen los expertos que el chocolate no crea adicción, no puedo pasar un día sin tomar algo con chocolate, ya sean unas galletas rellenas, unos cruasanes también rellenos, un helado, un bombón o una onza de chocolate.
El problema es que una onza se convierte rápidamente en una tableta, un bombón en una caja, un cruasán en media docena y así sucesivamente.
Para mí el chocolate me quita las penas, la ansiedad, el dolor, el aburrimiento y encima esta tan bueno.
En algún lugar leí, si no eres capaz de comerte una sola onza de chocolate, sin atacar toda la tableta, no te la comas. Y que razón tenía pues no he sido capaz nunca de comer una sola onza.
Así que para mí el reto que me propongo realmente es muy duro, solo de pensarlo mi ansiedad se dispara, si ya sé que soy una exagerada, pero de verdad que va ser muy difícil.
Se me olvidaba, el reto es no tomar nada que contenga chocolate durante 30 días, y empezamos desde hoy. Voy a escribir mis impresiones cada día y cuando termine el reto hare un pequeño resumen de lo que he aprendido.
Encima este mes tengo tres cumpleaños familiares, entre ellos el de mi hijo que ya me ha pedido mi tarta de chocolate con galletas, lo que yo decía va a ser muy duro.
Ya tengo un calendario en el cual voy a ir tachando los días, lo que no tengo claro todavía es que hacer cuando la necesidad se haga casi insoportable, que tengo claro que se hará. ¿Qué podría hacer?. ¿Se os ocurre algo?

jueves, 1 de agosto de 2013

Meditaciones sobre mi alimentación



Vuelta a casa y vuelta al trabajo, efectivamente se acabaron mis pequeñas vacaciones. 

Estos días he estado pensando en todas aquellas cosas que quería cambiar en mi vida, y como llevar a cabo esta transformación que me he propuesto para los siguientes 5 años.

Uno de mis grandes problemas (solo uno, hay muchos más) es mi alimentación, así que he decidido hacer un listado con todos los hábitos que tengo que cambiar:

  • Para empezar los horarios. Son desastrosos, un día como a las 15 h., otro a las 17 h., o no como, o cómo pero no ceno, o me paso todo el día picoteando porque estoy muerta de hambre o de ansiedad. Creo que establecer unos horarios aproximados para mis comidas me ayudara a alimentarme mejor.
  • Debo aumentar la ingesta de verduras y frutas casi inexistentes en mi alimentación diaria.
  • Controlar las cantidades que como. No quiero decir que vaya a pesar todo lo que pongo en el plato, pero si moderar lo que ingiero, porque soy capaz de comerme dos platos super llenos de macarrones, fruta y media tableta de chocolate para comer y aún así me quedo con la necesidad de comer algo más.
  • Olvidarme del chocolate. Es mi perdición, me ayuda cuando tengo hambre, estoy estresada (esto es siempre), estoy enfadada o triste, etc.…Suelo comer chocolate a diario y no en pequeñas dosis.
  • Moderar el consumo de pan. Me encanta el pan, los bocadillos, creo que soy su fan numero uno.
  • Dejar de comer por ansiedad o disgustos. Esto solo empeora las cosas.
  • Comer algo más de pescado y menos de carne. Aunque la mayoría de carne que como es pollo o conejo que me gustan muchísimo, pero algo más de pescado tampoco me iría mal.
  • Preparar los menús y las comprar con antelación. De esta forma no tendré que comerme lo primero que encuentro cuando llego a casa o salir a última hora a comprar porque no se qué hacer de comer.
Seguro que me dejo algún habito más en el tintero, pero ya aparecerá y lo atacare por sorpresa.

Pensando en todos mis hábitos he decidido que tengo muy buena genética, porque debería pesar los menos 120 kg. La verdad es que estoy destrozando mi cuerpo y mi salud y esto se acaba desde hoy mismo.

martes, 23 de julio de 2013

Lista de tareas



Desde que pretendo ser organizada (es decir toda la vida), he leído en muchos sitios que es importante hacer una lista de las tareas a realizar, o mejor dicho de todas aquellas cosas pendientes por hacer.

Aunque he intentado realizar estas listas muchas veces en mi vida, el resultado para mí ha sido desalentador, para empezar podía perder más de un día escribiendo todas mis tareas pendientes, para después encontrarme con una lista tan tremendamente larga que me hacia desistir antes de empezar.

Al final tras diversas pruebas lo que mejor me ha funcionado hasta ahora son las listas semanales. 

Estas listas se dividen en tres partes:

1.- En la primera lista apuntamos todo aquello que tiene una fecha: una cita médica, el plazo de entrega final de la matricula del colegio, la transferencia de dinero a una cuenta, la fecha de un viaje, etc.

Esta lista es la más importante ya que su incumplimiento puede traernos grandes trastornos.

Mi lista actual empezaría así:

  • 24 de julio comida de trabajo
  • 25 de julio llevar coche a revisión
  • Agosto pedir cita pediatra
  • 4 de septiembre empieza el colegio
  • 16 de septiembre dentista
  • Etc.
Esta lista hay que actualizarla constantemente.

2.- En la segunda lista apuntaremos aquellas cosas que queramos realizar durante la semana. Para empezar comprobaremos la primera lista y añadiremos aquellas tareas que tenemos que realizar esta semana para cumplir los objetivos en ella expuestos: el martes visita con el médico, sacar billetes para el viaje, etc.

Una vez hemos escrito las tareas más importantes, pasaremos a describir las tareas que nos gustaría realizar esta semana: revisar los armarios de ropa, hacer una excursión, estudiar cinco horas, quedar con un amigo, etc.

Esta lista podría ser muy amplia ya que hablamos de lo que nos gustaría hacer en todos los aspectos de nuestra vida, pero aquí lo importante es ser objetivo y decidir qué cosas son más urgentes realizar, por ejemplo para que vamos a organizar nuestros armarios si resulta que tenemos toda la ropa para lavar y planchar y nada para ponernos, seguramente será mejor dedicar ese tiempo a lavar y planchar la ropa y no encontrarnos que no tenemos ninguna prenda limpia para vestirnos.

Por otra parte debemos ser realistas y limitar la amplitud de la lista, no vale poner trescientas tareas si sabemos que solo vamos a poder realizar cincuenta. Al principio es un poco complicado y siempre tendemos a ponernos más objetivos de los que podemos realizar pero con la experiencia cada vez la ajustaremos más.


Mi lista semanal seria más o menos así:

  • 24 de julio comida trabajo
  • 25 de julio revisión coche
  • Hacer lista material escolar necesario
  • Ordenar papeles económicos
  • Comprar un bañador y unos zapatos
  • Preparar plan de entrenamiento
  • Preparar tema 1 para examen
  • Etc.

Esta lista la cambiaremos de semana en semana.
 
3.- El tercer paso lo haremos a diario, todos los días cogeremos el listado semanal y decidiremos las tareas a realizar al día siguiente, cuando las vamos a realizar y el tiempo aproximado que nos va a llevar.

Si alguna tarea no se puede realizar vuelve  a la lista semanal para realizarla otro día.

Algunas de las tareas que tendría que realizar mañana:

  • De 14 a 17h  comida de trabajo
  • De 12 a 13,30 h comprar bañador y zapatos
  • De 18.45 a 20.15 h llevar hijo a karate
  • De 9 a 11 h ordenar papeles económicos.
  • Etc.

En rojo u otro color que destaque escribo aquella tarea que necesariamente debe realizarse ese día.


Es importante darte el tiempo necesario para realizar la tarea, es mejor al principio ser generoso y no quedarnos cortos, con la experiencia cada vez seremos más capaces de ajustar mejor los tiempos y organizarnos mejor.

Como vayamos realizando las tareas o como vayamos pasándola de una lista a otra las iremos tachando, porque da una satisfacción increíble cuando borras una tarea, y más ver una lista con todo borrado, pruébalo vale la pena.

Yo voy a retomar esta costumbre que en varias ocasiones me ha dado buenos resultados y esta vez la voy a convertir en un habito para mejorar mi vida.

Me voy a seguir escribiendo mi lista de tareas.