martes, 23 de julio de 2013

Lista de tareas



Desde que pretendo ser organizada (es decir toda la vida), he leído en muchos sitios que es importante hacer una lista de las tareas a realizar, o mejor dicho de todas aquellas cosas pendientes por hacer.

Aunque he intentado realizar estas listas muchas veces en mi vida, el resultado para mí ha sido desalentador, para empezar podía perder más de un día escribiendo todas mis tareas pendientes, para después encontrarme con una lista tan tremendamente larga que me hacia desistir antes de empezar.

Al final tras diversas pruebas lo que mejor me ha funcionado hasta ahora son las listas semanales. 

Estas listas se dividen en tres partes:

1.- En la primera lista apuntamos todo aquello que tiene una fecha: una cita médica, el plazo de entrega final de la matricula del colegio, la transferencia de dinero a una cuenta, la fecha de un viaje, etc.

Esta lista es la más importante ya que su incumplimiento puede traernos grandes trastornos.

Mi lista actual empezaría así:

  • 24 de julio comida de trabajo
  • 25 de julio llevar coche a revisión
  • Agosto pedir cita pediatra
  • 4 de septiembre empieza el colegio
  • 16 de septiembre dentista
  • Etc.
Esta lista hay que actualizarla constantemente.

2.- En la segunda lista apuntaremos aquellas cosas que queramos realizar durante la semana. Para empezar comprobaremos la primera lista y añadiremos aquellas tareas que tenemos que realizar esta semana para cumplir los objetivos en ella expuestos: el martes visita con el médico, sacar billetes para el viaje, etc.

Una vez hemos escrito las tareas más importantes, pasaremos a describir las tareas que nos gustaría realizar esta semana: revisar los armarios de ropa, hacer una excursión, estudiar cinco horas, quedar con un amigo, etc.

Esta lista podría ser muy amplia ya que hablamos de lo que nos gustaría hacer en todos los aspectos de nuestra vida, pero aquí lo importante es ser objetivo y decidir qué cosas son más urgentes realizar, por ejemplo para que vamos a organizar nuestros armarios si resulta que tenemos toda la ropa para lavar y planchar y nada para ponernos, seguramente será mejor dedicar ese tiempo a lavar y planchar la ropa y no encontrarnos que no tenemos ninguna prenda limpia para vestirnos.

Por otra parte debemos ser realistas y limitar la amplitud de la lista, no vale poner trescientas tareas si sabemos que solo vamos a poder realizar cincuenta. Al principio es un poco complicado y siempre tendemos a ponernos más objetivos de los que podemos realizar pero con la experiencia cada vez la ajustaremos más.


Mi lista semanal seria más o menos así:

  • 24 de julio comida trabajo
  • 25 de julio revisión coche
  • Hacer lista material escolar necesario
  • Ordenar papeles económicos
  • Comprar un bañador y unos zapatos
  • Preparar plan de entrenamiento
  • Preparar tema 1 para examen
  • Etc.

Esta lista la cambiaremos de semana en semana.
 
3.- El tercer paso lo haremos a diario, todos los días cogeremos el listado semanal y decidiremos las tareas a realizar al día siguiente, cuando las vamos a realizar y el tiempo aproximado que nos va a llevar.

Si alguna tarea no se puede realizar vuelve  a la lista semanal para realizarla otro día.

Algunas de las tareas que tendría que realizar mañana:

  • De 14 a 17h  comida de trabajo
  • De 12 a 13,30 h comprar bañador y zapatos
  • De 18.45 a 20.15 h llevar hijo a karate
  • De 9 a 11 h ordenar papeles económicos.
  • Etc.

En rojo u otro color que destaque escribo aquella tarea que necesariamente debe realizarse ese día.


Es importante darte el tiempo necesario para realizar la tarea, es mejor al principio ser generoso y no quedarnos cortos, con la experiencia cada vez seremos más capaces de ajustar mejor los tiempos y organizarnos mejor.

Como vayamos realizando las tareas o como vayamos pasándola de una lista a otra las iremos tachando, porque da una satisfacción increíble cuando borras una tarea, y más ver una lista con todo borrado, pruébalo vale la pena.

Yo voy a retomar esta costumbre que en varias ocasiones me ha dado buenos resultados y esta vez la voy a convertir en un habito para mejorar mi vida.

Me voy a seguir escribiendo mi lista de tareas.

domingo, 21 de julio de 2013

Adicta al desorden

Puzzleclopedia


Si hay algo que me ha acompañado durante toda mi vida ha sido el desorden.

Soy una acumuladora nata, el desorden es algo que se extiende por todas las estancias de mi casa, creo que nunca la he visto ordenada, y aunque hay épocas en que esta mas contralado en otras está totalmente descontrolado.

Por otro lado convivo con dos personas que son tan desordenadas como yo, con lo cual la batalla contra el caos se lleva muchas de mis energías y de mi tiempo.

En estos momentos de mi vida la casa donde vivo no se puede considerar pequeña, no es gigantesca pero para tres personas es bastante grande, y curiosamente hay mucho más desorden y trastos que cuando vivía en una casa con menos de la mitad de metros.

La realidad es que guardas muchas más cosas, las habitaciones que menos usas las vas atiborrando sin darte cuenta y un montón de escusas más.

El problema radica en la forma de pensar:

·         Esto lo guardo para cuando me haga falta (puede ser desde un tornillo a multitud de cajas vacías)
·         Esto es muy caro (pero la realidad es que no te sirve para nada)
·         Tiene un valor sentimental (pero está tirado por cualquier lado)
·         Con esto voy a hacer (algo que nunca harás)
·         Y un largo etc.…

Con el tiempo esto supone un gran desgaste tanto físico como emocional, te quedas anclado y no puedes avanzar, tus energías están atascadas intentando sobrevivir a tanto caos, ya no eres capaz de saber que tienes y donde lo tienes, es cierto que puedes intuirlo, pero cada vez más a menudo te encuentras cosas que no sabías que tenias, no encuentras cosas que necesitas o te olvidas de cosas importantes.

Está claro que el desorden es algo que tiene que desaparecer de mi vida, de esta forma tendré más energías, más tiempo y mucha más paz mental.

sábado, 20 de julio de 2013

Cambia tu cuerpo

Juan Antonio Carratalá


Cuando quieres cambiar tú vida, te encuentras con muchos aspectos en los que trabajar, tienes que pararte y pensar tranquilamente (no muy tranquilamente sino al final no haces nada) en cada uno de los cambios que deseas.

Para mi uno de los cambios más complicados es mi cuerpo, o mejor dicho como quiero encontrarme.

Desde los 22 o 23 años mi cuerpo ha sufrido multitud de cambios y la mayoría drásticos. Yo era nadadora de competición y podía entrenar un mínimo de 6 horas diarias y desde luego comía desmesuradamente como la mayoría de los deportistas.

Cuando deje la competición perdí casi 15 kg, teniendo en cuenta que ya estaba bastante delgada esto me dejo casi de campo de concentración. Una depresión hizo que engordara unos 30 Kg, y a partir de ahí la cosa se complico todo fue un perder kilos coger kilos hasta el día de hoy que peso 95 kg. (mido 174 cm).

Pero no todo el problema radica en el peso, aunque reconozco que este es excesivo. Parte del problema radica en que cuando deje la competición también deje el ejercicio físico, parecía que si entrenaba tenía que volver a competir, y para mí ya habían pasado los días de gloria. Así que durante unos años intente hacer algo de ejercicio pero la competición me llamaba con lo cual cada vez hacia menos y poco antes de tener a mi hijo deje de hacer cualquier tipo de esfuerzo.

De eso hace ya casi quince años. Después un trabajo sedentario, el cuidado de la casa, la educación de mi hijo, la falta de tiempo y la edad se aliaron para que mi tono muscular quedara al mínimo.

Encontrarte con un cuerpo tan destrozado después de haber estado en la alta competición es descorazonador, por ello creo que este es uno de los aspectos de mi vida que tengo que cambiar.

Quiero estar más delgada, naturalmente, pero mi objetivo es volver a poner mi cuerpo en una buena forma física, desde luego no aspiro a estar como cuando tenía 20 años, pero si espero volver a tener resistencia, agilidad y tono muscular suficiente para poder enfrentarme a cualquier reto que me apetezca.

Para hacer esto voy a tener que empezar un entrenamiento desde una base muy baja e ir subiendo poco a poco hasta llegar a donde yo creo que debo estar, por otro lado también he de cambiar mi alimentación, aprender a alimentarme correctamente me ayudara a conseguir mi objetivo.

A partir de ahora semanalmente iré poniendo el entrenamiento realizado y su progresión, es importante llevar un diario, también pondré los cambios en la alimentación, y desde luego no se todavía si semanalmente o mensualmente hare un recuento de mis progresos.

He tomado algunas medidas de mi cuerpo para ir controlando como va cambiando:

Altura: 174 cm
Peso: 95,3 kg
Pecho: 120 cm
Cintura: 105 cm
Cadera: 119 cm
Brazo: 35 cm
Muslo: 68 cm
Pantorrilla: 42 cm

También es importante después de cada entrenamiento o cada cambio de alimentación anotar como te sientes tú anímicamente y físicamente. 

Desde luego esto mejorara notablemente mi estética, pero indudablemente mi salud me lo agradecerá mucho más.